Alquilar el sol de tu terraza, un buen negocio

Días y días de sol hacen de España un lugar privilegiado. No sólo atrae a millones de turistas cada año, sino que hablando en términos de eficiencia, podría convertirse en nuestra fuente de energía más importante. Sólo en Madrid se podrían aprovechar 2.329 horas de sol al año.

Incrementar el uso de la energía solar a nivel local no es algo tan difícil y nos puede suponer un alivio económico. Espacios prácticamente en desuso, como las cubiertas de nuestros inmuebles, son el objeto de deseo de más de 30 promotoras solares que buscan espacios para la instalación de paneles fotovoltaicos, de los que obtener esta energía renovable.

La idea no es nueva, hace años se fomentaba el uso de huertos para estos fines, pero una vez cubierto el cupo, el Gobierno está potenciando esta nueva vía. Suelosolar.com es una empresa pionera en este sector. No sólo ha participado como inversor o productor fotovoltaico en los primeros parques solares de España, sino que ha sido pionero en la creación de un buscador inmobiliario de alquiler de cubiertas y terrenos para la instalación solar. “Suelosolar es único en este sector.

Con su creación pretendimos desmarcarnos del resto de portales, conjugando la experiencia jurídica fotovoltaica, con la inmobiliaria”, comenta Carlos Mateu, responsable de Suelo Solar.

Como propietario existen dos opciones: arrendarla a un tercero o convertirte tú mismo en promotor solar. En caso de elegir la primera opción, el periodo de alquiler suele ser de 25 años y puede suponer rentabilidades entre el 5 y el 9%. La segunda opción supone una gran inversión de dinero, pero es una apuesta segura, ya que las empresas eléctricas distribuidoras,  están obligadas por ley a comprar el Kw.

Al ser un elemento común que pertenece a todos los vecinos del inmueble, la instalación de placas solares en la azotea de un edificio requiere de la unanimidad de toda la Comunidad de vecinos, razón por la cual la demanda de cubiertas actualmente, es mayor que la oferta. Pero Carlos Mateu confía en el producto y ve la energía solar fotovoltaica como “un interesante producto financiero, de inversión y de alta rentabilidad”.

Con un ingreso anual en torno a los 3.200 euros, – en una superficie de 1500m2 a una potencia de 101 kvh-, la inversión en energía solar es más que interesante. El cuadro de tarifas depende del número de Kw que se puedan instalar. Así, para instalaciones de menos de 20 Kw, se pagaría 0.34 euros por metro, mientras que para las instalaciones de más de 20 Kw, la tarifa sería de 0.32 euros.

Ventajas económicas y fiscales para arrendatarios y promotores no faltan, pero no debemos olvidar el fin último y el que, a largo plazo, más beneficios nos va a proporcionar: el respiro energético que le damos a nuestro entorno al usar otro tipo de energías, las energías no contaminantes. 

Lejos quedan ya los tiempos de construcción desmedida, sin planificación, en los que las características del entorno no tenían ninguna importancia. Hoy en día, nos enfrentamos a un nuevo reto, que no tiene tanto que ver con construir menos sino con construir bien, cuidando nuestro hábitat y reduciendo considerablemente el uso de energías contaminantes. Para ello, se modificó el Código Técnico de Edificación en el año 2006, obligando a los constructores a introducir sistemas de energía solar térmica fotovoltaica, ente otras medidas.

La aplicación de esta normativa en los nuevos edificios acerca España al compromiso adquirido con la firma del Protocolo de Kioto en 1997, con la que se pretendía conseguir en 2010, que el 20% de la energía que se consumiera en España fuera procedente de energías renovables.

El compromiso está hecho, pero los resultados andan lejos. Si tenemos en cuenta que en los hogares españoles se produce más de un 40% del consumo total de energía, es interesante ver la posibilidad de rehabilitación de otros inmuebles construidos antes de la reforma para adaptarlos a la nueva normativa. La reducción de CO2 a la atmósfera sería entre un 40 y un 55%.

Una buena iniciativa para facilitar este cambio, es la web fotovoltaica puesta en marcha por el Ayuntamiento de Lanzarote, donde todos los ciudadanos pueden averiguar el potencial fotovoltaico de la cubierta de su inmueble, además de todos los pasos y trámites a seguir para convertir el inmueble en un espacio rentable a nivel social, económico y medioambiental.

En este caso, al ser para el aprovechamiento de los inquilinos del inmueble, su instalación no requeriría la unanimidad de la Comunidad de vecinos, sino que sólo sería necesario un tercio de los integrantes de la comunidad que representen. Medidas como ésta, de acción local, pueden suponer un gran beneficio en el futuro a nivel global, ya que la suma de ‘muchos’ es lo que provoca el cambio, independientemente de donde se encuentren.

hogarefi

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.