6 formas de ahorrar energía en casa

Existen muchas formas de ahorrar energía en casa y son más sencillas de lo que crees. Solo necesitas conocer las más comunes y hacerlas parte de tu rutina. Crear el hábito de ahorrar energía se traducirá en una disminución en la factura (algo que es beneficioso para la economía del hogar) y una contribución para el planeta.

Actualmente, la tecnología se apoderó de la vida cotidiana: el teletrabajo, la modalidad online de las casas de estudios, las videoconferencias, las transacciones bancarias y comerciales, etc. Son actividades que todos hacemos y para ello es necesario mantener todos los equipos electrónicos cargados y/o conectados.

Sin embargo, con un plan de acción para ahorrar energía podrás mantener al día todos los pendientes sin necesidad de usar en exceso la electricidad.

Formas de ahorrar energía en casa

Para ahorrar energía en casa puedes seguir los siguientes consejos:

Desenchufa los aparatos que no estén en uso

El ordenador, la lavadora, los cargadores de móviles y tabletas, son algunos ejemplos de los artículos eléctricos que usas en casa y se quedan enchufados a la corriente de forma innecesaria.

Si ya usaste la lavadora, desconecta; si ya cargaste el celular, desconecta; si ya usaste el ordenador, apaga y desconecta. Los cables que aun sin uso permanecen enchufados a la toma de corriente siguen consumiendo energía. Desconéctalos y ahorra.

Reemplaza las bombillas por LED y usa la luz natural

Cambia tu luz halógena por bombillas led o ahorradoras. Si bien es cierto que este tipo de iluminación es un poco más costosa, el ahorro que representa en la facturación de luz y el tiempo de vida útil que tienen merecen la inversión.

Usa la iluminación artificial solo cuando sea necesario, ya que durante el día puedes aprovechar la luz natural que entra por puertas y ventanas. Puedes ubicar tu escritorio cerca de los lugares donde hay luz natural y usarla para tu beneficio.

Baja la temperatura

Los calentadores de agua consumen mucha energía. Baja un poco la temperatura, de manera que puedas tener agua tibia para tus duchas y para el lavado de tu ropa, sin llegar al exceso de agua hirviendo.

Adicional a esto, mientras tomas una ducha de agua caliente trata de ser lo más breve posible, así no le exiges tanta energía a tu calentador.

Chequea las fugas de aire de tu hogar

Si utilizas aire acondicionado, pero tienes alguna fuga por puertas o ventanas, el consumo de este artefacto será mayor. Cuando tengas el aire encendido, chequea que las puertas y ventanas estén bien cerradas y que no queden espacios por donde se escape el aire.

Si todo el lugar está aislado, el frío del aire se concentrará y podrás disfrutar de este beneficio sin exigirle exceso de consumo energético. Cuando ya no lo necesites, apágalo.

Presta atención al uso de la nevera

Este electrodoméstico es uno de los más importantes en casa. Dale el uso adecuado y verás cómo alargas su vida útil y ahorras energía.

Ubícala en un lugar fresco donde no se recaliente, y evita abrir y cerrar las puertas innecesariamente. Recuerda que cada vez que la abres el frío se escapa, y si dura mucho tiempo abierto se rompe el ciclo de refrigeración.

Controla tu factura periódicamente

El tipo de energía que necesita cada hogar es diferente, según la cantidad y tipo de artefactos que se utilizan. El cálculo de la facturación se realiza con base en la potencia y el consumo a través de kWh; revisa si la tarifa contratada corresponde a la que tu consumo requiere y cámbiala si es necesario.

Por último, si haces un inventario de los artefactos que utilizas a diario verás cómo algunos son prescindibles y otros hasta innecesarios.

 

hogarefi

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